Pezeshkian advierte que otra guerra no beneficiará a nadie tras un ataque de EE. UU.
3 Nov 2026, 17:13
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirma que reanudar las hostilidades no favorecería a ninguna de las partes, un día después de que Estados Unidos atacara una instalación antiaérea en la isla de Qeshm. Donald Trump confirmó el ataque y lo calificó de «menor».
Pezeshkian lo dijo el martes durante una reunión del gabinete: «Nadie sacará provecho de esta guerra». Según el mandatario, el Gobierno intenta encontrar una salida al conflicto «mediante el diálogo». Añadió que el guía supremo ha dado al Ejecutivo «poderes» para abordar en las conversaciones «cuestiones que antes se consideraban tabú», sin dar más detalles.
Trump confirmó el ataque en declaraciones a Fox News. «Construyeron una instalación antiaérea. Les llevó unos dos meses. Vimos cómo lo construían. En cuanto estuvo terminada, la atacamos anoche muy bien», afirmó. Medios estadounidenses situaron el bombardeo en Qeshm, en el estrecho de Ormuz, horas antes de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos. Según la versión oficial iraní, en la isla se oyeron al menos cinco explosiones y sus habitantes vieron dos aviones en el cielo. El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Qaribabadi, declaró que Teherán se reserva el derecho de defensa. El Comando Central estadounidense no respondió a la solicitud de comentarios.
El ataque se produjo mientras continúan las negociaciones indirectas, que Irán calificó el lunes de «muy intensas». Catar, mediador en el conflicto, aseguró que «las dos partes siguen comprometidas con el proceso de negociación». Su portavoz de Exteriores, Majed al Ansari, dijo que mantienen «la esperanza de que aún haya una posibilidad de alcanzar un acuerdo».
Irán ha propuesto por medio de los mediadores reabrir el estrecho de Ormuz en dos días, en lugar de los siete ofrecidos antes. Condiciona la medida a que Washington acepte el fin de la guerra en todos los frentes, el descongelamiento de activos iraníes, el levantamiento de las sanciones petroleras y el fin del contrabloqueo de sus puertos. También exige que reconozca la nueva ruta pactada entre Irán y Omán para el tránsito por el estrecho. El principal negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que «la pelota está ahora en el campo de Estados Unidos para evitar la guerra».
La guerra comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel y dejó miles de civiles muertos en 40 días de bombardeos. Tras un alto el fuego en abril, los ataques cruzados se reanudaron en julio, sobre todo en torno a Ormuz, y desde septiembre se observa cierta calma. Irán ha advertido de represalias de gran alcance si Washington reanuda la guerra, como ha insinuado Trump. Este martes, las autoridades iraníes instalaron en el centro de Teherán una pancarta gigante con una foto del presidente estadounidense y el mensaje «Mataremos a Trump».
Como informó HerQles, Trump calificó de «ataque menor» el bombardeo de la instalación antiaérea iraní.
Imagen generada con IA
