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Renfe y Adif limitan a 40 km/h los trenes cuando cae el LZB

Tren AVE de Renfe en la línea de alta velocidad Madrid–Sevilla

Renfe y Adif han ordenado a los maquinistas de la línea Madrid–Sevilla parar ante un fallo parcial del LZB y reanudar la marcha solo con un permiso expreso. El PP critica que el cambio llegue tras el accidente de Urda.

La nueva consigna obliga al maquinista a detener el tren ante un fallo parcial del sistema LZB y le prohíbe reanudar la marcha, o usar el pulsador «Rebasar», sin haber recibido el telefonema LZB3. Con ese permiso, el tren avanzará «a la vista» y con un límite fijo de 40 km/h hasta la señal indicada, aunque las señales previas estén abiertas. Además, el maquinista deberá confirmar por teléfono con el centro de control que en el cantón solo está su tren.

Hasta ahora, tras un fallo parcial del LZB, el centro de control podía elegir entre distintos telefonemas, incluido uno que autorizaba la marcha normal con las señales laterales. Con la orden nueva, el maquinista pasa a ser una segunda barrera ante posibles errores del control: si no recibe el LZB3, si no se garantiza que el cantón está vacío o si se le pide ir a más de 40 km/h, no debe arrancar.

El 28 de octubre, hacia las 8.30, cayó la central del LZB en la zona de Urda y varios trenes se detuvieron automáticamente en un tramo de unos 60 kilómetros, entre ellos un AVE de Renfe y un tren de Iryo. El Iryo quedó parado en un puesto de adelantamiento, ocupando el cantón. Poco después, el centro de control autorizó al AVE a retomar la marcha, aunque el cantón no estaba vacío. El AVE alcanzó al Iryo por detrás en el kilómetro 118, con descarrilamiento de varios coches y caída de vagones por un terraplén. El choque dejó al menos 69 muertos y decenas de heridos.

Renfe sostiene que, con estas reglas en vigor, el AVE no habría arrancado a 200 km/h hacia el Iryo detenido y el impacto se habría evitado o habría sido mucho menos grave. La empresa pública defiende que las nuevas órdenes son una mejora necesaria. Se trata de una medida temporal de procedimiento para cuando el sistema se degrade, hasta que llegue el ERTMS, que debería sustituir al LZB en este corredor. La orden no modifica el propio LZB.

El documento llega tras alrededor de 170 caídas del sistema en 2026, una cifra que el ministro Óscar Puente califica de «estable» dentro de la media anual. Como informó HerQles, Iryo ya había propuesto limitar a 40 km/h los trenes tras un apagón del LZB, y la exigencia de comprobaciones adicionales a los maquinistas se conoció este domingo.

Fuentes del PP consideran que cambiar ahora las consignas equivale a admitir que las anteriores eran erróneas. «Ojalá las hubieran cambiado hace cinco días y no hoy, por motivos evidentes», señalan en referencia a las 69 víctimas mortales. El partido reprocha al Gobierno que Renfe y Adif reaccionen solo después de la tragedia.

Imagen de archivo