Dos accidentes de alta velocidad dejan 115 muertos en 2026 en el corredor Madrid-Andalucía
1 Nov 2026, 05:13
Los accidentes de Adamuz y Urda suman 115 fallecidos, y el corredor Madrid-Andalucía concentra el 38 % de las incidencias comunicadas en alta velocidad este año. El balance incluye además 4.046 trenes retrasados y 409 robos de cable.
El último accidente se produjo a las 8.54 del miércoles, en el kilómetro 118 de la línea Madrid-Sevilla, entre Urda y Los Yébenes, en la provincia de Toledo. Un AVE de Renfe alcanzó por detrás, a más de 160 kilómetros por hora, a un tren de Iryo que permanecía detenido en la vía. El choque dejó al menos 69 muertos y más de un centenar de heridos. El AVE 2080 chocó contra el Iryo 6076 diecisiete minutos después de recibir la orden de continuar «con marcha normal».
La tragedia llegó mientras las familias de otras 46 víctimas seguían de duelo por el accidente de Adamuz, en Córdoba, ocurrido el 18 de enero. Allí un Iryo descarriló e invadió la vía contraria, por la que circulaba un Alvia. Si se suma un fallecido en Gelida, el balance ferroviario llega a 116 muertos hasta el 30 de octubre. Es la cifra más alta de la serie histórica y supera los 105 de 2013, el año del accidente de Angrois.
Tras Adamuz, el ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó de «bajísimas, bajísimas» las posibilidades de otro accidente con decenas de víctimas (23 de enero). El 9 de junio dijo que las probabilidades de sufrir un siniestro mortal en tren eran «limitadísimas». Pedro Sánchez ha tachado de «inasumible» que España sufra dos accidentes de esta magnitud en un mismo año.
El viernes 30 de octubre, Puente reconoció que el sistema de seguridad LZB sufrió 170 caídas durante 2026, trece de ellas en el tramo de Urda. Admitió también que el centro de control recibió el aviso del maquinista de Iryo de que su tren no arrancaba, y que no tomó ninguna medida. El ministro defendió que esas caídas eran «habituales» y descartó dimitir.
La línea tenía tres niveles de protección: el LZB, la señalización lateral (BSL) y las balizas ASFA. En Urda cayó el LZB y el sistema alternativo no evitó la colisión. Según Puente, la señal que debía avisar al AVE estaba en verde, de modo que el ASFA no activó el freno automático. Como informó HerQles, Adif emitió nueve avisos en el tramo de Urda antes del accidente.
El balance del año incluye 4.046 trenes retrasados y 409 robos de cable. El Ministerio prevé destinar 1.370 millones de euros a conservar la red en 2026, 430 millones menos de lo que Puente considera necesario. El accidente llegó tras meses de averías, incendios junto a las vías, restricciones de velocidad y advertencias de profesionales del sector sobre el deterioro de las infraestructuras. En el plano internacional, Japón no registra desde 1964 ninguna muerte de pasajeros por colisión o descarrilamiento en sus trenes Shinkansen.
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