Ir al contenido
Herqles HerQles
IBEX 35 12.480,20 +0,64% EURO STOXX 5.312,08 -0,21% S&P 500 6.104,55 +0,38% NASDAQ 20.117,90 +0,92% EUR/USD 1,0842 -0,08% BRENT 78,44 +1,15% ORO 2.398,10 +0,27% BITCOIN 64.210 -1,42%
Cotizaciones con retraso
Elecciones

Sánchez mantiene a Puente al frente de Transportes pese a las críticas internas del PSOE

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España

El presidente rechaza destituir al ministro tras el accidente del AVE en Toledo. En el PSOE crece, de momento en privado, el temor a una derrota electoral.

Pedro Sánchez y Óscar Puente han hablado decenas de veces desde el accidente ferroviario. El presidente respalda la hipótesis del «fallo humano» y mantiene al ministro en el Gobierno y en la lista por Valladolid. Es el segundo siniestro de este tipo en nueve meses.

Según ha publicado El Español, la decisión ha abierto una grieta en el partido. Las críticas se expresan por ahora solo en privado. Algunos socialistas consideran que Sánchez debió prescindir de Puente y que la presión será insoportable hasta las elecciones. También temen que resulte muy difícil defender los argumentarios sobre el asunto durante la campaña.

El accidente ha frenado la sensación de remontada que Moncloa había construido. La estrategia tenía tres fases: crear la ilusión de que se podía ganar, convertirla en movilización y conseguir apoyos suficientes para gobernar. La primera, según esa información, se había cumplido hasta el miércoles. El Ejecutivo busca ahora redefinir su campaña antes de la Cumbre Iberoamericana. Ya antes, los partidos habían reorientado sus campañas tras el accidente de Urda.

Puente era, junto a Óscar López, uno de los pilares de la ejecución de esa campaña. Ferraz había recibido peticiones de varias federaciones para que el ministro hiciera campaña en ellas, y estaba previsto que multiplicara su presencia en medios. Se le consideraba clave para movilizar a la militancia apelando al sentimiento de pertenencia al partido.

Dentro del PSOE hay ministros y dirigentes que nunca compartieron su estilo, con polémicas y enfrentamientos en redes sociales. Entienden que esa forma de confrontar funciona desde el partido, pero no desde un cargo de gestión. Ven ahora que, tras enfrentarse a tantos, le resulta difícil lograr respaldos y que ha agotado su capacidad de generar confianza.

Fue el propio Sánchez quien eligió y alentó ese perfil. También optó por rebajar el pulso político de Ferraz, restando peso a las portavoces y reduciendo el papel público de María Jesús Montero, número dos del PSOE. Hasta ahora el partido aceptaba ese esquema, igual que ha asumido durante años las decisiones del líder, incluida la gestión de la crisis de Ceuta. Incluso en el equipo de Moncloa se consideraba que había sido un desastre.

Imagen de archivo