La Guardia Revolucionaria sostiene que un superpetrolero con más de dos millones de barriles de crudo quedó ardiendo tras chocar con una mina naval. Eleva así a seis los buques con incidentes el viernes en el estrecho.
Según el comunicado del cuerpo militar de élite iraní, el buque intentó salir del estrecho la tarde del viernes por una ruta meridional «no autorizada», sin atender las advertencias por radio de la Armada de la Guardia Revolucionaria. En el texto lo califica de «petrolero infractor» y afirma que «sufrió una fuerte explosión tras chocar con una mina y quedó ardiendo en llamas».
Antes de este caso, la Guardia Revolucionaria y la Armada del Ejército iraní habían comunicado incidentes con otros cinco petroleros, que quedaron inmovilizados durante la jornada al intentar transitar por rutas igualmente «no autorizadas». Tres de ellos resultaron afectados por minas navales. Las fuerzas iraníes aseguran que los cinco habían apagado sus sistemas de navegación y posicionamiento. No han precisado las banderas de los buques ni han informado de posibles víctimas. HerQles ya informó de los primeros petroleros alcanzados en la zona.
En las últimas tres semanas, Irán ha comunicado al menos 26 incidentes con buques, al menos 20 de ellos por minas navales, y afirma que mantiene bajo su control este paso marítimo estratégico.
Estados Unidos cuestiona esa versión. El presidente estadounidense, Donald Trump, acusó la semana pasada a Irán de inventar los incidentes para elevar el precio del petróleo antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) afirmó el miércoles que Ormuz había sido despejado de minas.
Teherán restringe el tránsito por el estrecho desde el inicio de la guerra, hace ocho meses. Washington, por su lado, mantiene un cerco naval sobre los puertos iraníes y ha intensificado las sanciones.
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