Sánchez rehace su estrategia electoral tras el accidente de Urda con Puente en el foco
29 Oct 2026, 11:11
La tragedia ferroviaria de Urda, con al menos 69 muertos, obliga a Moncloa y Ferraz a reformular la precampaña a un mes de las elecciones. El debate pasa a la gestión del Gobierno y del ministro de Transportes, Óscar Puente.
El accidente se conoció apenas una hora después de que se publicara una entrevista de Pedro Sánchez en un podcast muy seguido por jóvenes, parte de su estrategia para captar el voto de ese sector. Desde entonces, la hoja de ruta electoral de Moncloa y Ferraz queda en suspenso. Sánchez canceló su agenda, igual que los ministros y los partidos, con la excepción de Vox, y decretó tres días de luto nacional.
«Es un golpe muy duro», admiten fuentes socialistas. Hasta ahora, el PSOE manejaba una previsión de entre 125 y 145 escaños y hablaba de una «tendencia constante» al alza. Ahora asume que el ambiente contra Sánchez, impulsado por la derecha, puede ganar fuerza. En redes sociales se convocaron concentraciones contra el presidente, y la dirección del PSOE pidió a los trabajadores de su sede central que la abandonaran después de comer por el riesgo de altercados.
El choque de los dos trenes ha coincidido además con episodios de violencia callejera en Barcelona y Bilbao y con llamamientos a nuevas movilizaciones el sábado. Fuentes socialistas temen que esa combinación alimente en la ciudadanía una sensación de «caos». Como respuesta, el partido apostará por la defensa de los servicios públicos y por el argumento de que un Gobierno de PP y Vox los recortaría.
Desde el primer momento, el Ejecutivo apuntó a un «error humano» como posible causa. Según el relato oficial, el operario del centro de control de Adif en Atocha dio orden al AVE de Renfe de reanudar la marcha mientras el tren de Iryo seguía parado en la misma vía. Puente calificó esa decisión de «inexplicable». Con ello, el Gobierno trata de desligar el siniestro del mantenimiento de la infraestructura, como sí se constató en Adamuz.
La evidencia, sin embargo, son dos tragedias en menos de un año con más de un centenar de muertos. «No es asumible para un país como España sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año, como hemos sufrido», afirmó Sánchez desde el puesto de mando. Como adelantó HerQles, el presidente no ha decidido nada sobre el futuro de Puente.
Sánchez mantuvo al ministro tras Adamuz. Puente es uno de sus escuderos políticos, de los que dice lo que el presidente no puede. En el Gobierno y en el PSOE se valora que «siempre da la cara», pero también hay reticencias sobre su perfil, sobre todo por su actividad en redes. «Gobernar un país es algo muy serio y posiblemente incompatible con otras tareas», señala un alto cargo del Ejecutivo. El ministro no abrió el debate sobre su dimisión: en el Gobierno saben que hacerlo ahora equivaldría a admitir que la culpa es suya.
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