Maquinistas del sector atribuyen el choque entre un AVE y un Iryo en Urda (Toledo) a un error humano y a una avería en el sistema de seguridad LZB. La causa no ha sido confirmada oficialmente.
Hacia las 08:30 se suspendió la circulación entre las localidades toledanas de Mora, Orgaz y Urda tras el alcance entre el AVE 2080 y el Iryo 6076. Al menos dos vagones de los dos trenes de pasajeros cayeron por un terraplén. El siniestro, ocurrido en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, se ha cobrado la vida de cerca de medio centenar de personas. HerQles ya informó de las primeras cifras del accidente.
Según ha podido saber El Debate de maquinistas consultados, el accidente habría sido causado por un error humano. Esas fuentes explican que en ese momento se circulaba con «Bloqueo de Señalización Lateral» (BSL) por «una avería en el sistema LZB». Añaden que el control no avisó de la presencia del Iryo, que estaba parado en la vía, y que el AVE habría impactado contra él.
El LZB es un sistema de protección automática. Si hay un obstáculo en la vía, bloquea el tramo y activa el frenado de emergencia del tren. Se adoptó por primera vez en España en 1992 en la línea Madrid-Sevilla, para que el tren frene solo si el maquinista supera la velocidad permitida o ignora una señal.
Tras el accidente de Adamuz (Córdoba), el ministro de Transportes, Óscar Puente, afirmó que la investigación tardaría «al menos un mes». Desde el primer momento rechazó la hipótesis de la rotura de la vía, porque había pasado por tareas de mantenimiento el mes de mayo anterior.
Han transcurrido 300 días y aún no hay una versión oficial sobre aquel siniestro. Puente manifestó hace dos días que Transportes «ni pincha ni corta» en la investigación. Ahora, a un mes de las elecciones, empiezan a circular los posibles motivos del accidente de Urda.
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