Tres testigos sitúan a altos mandos marroquíes en la frontera durante la invasión de Ceuta
27 Oct 2026, 20:43
La jueza María Tardón interrogará por videoconferencia a tres marroquíes que identificaron a autoridades políticas y policiales de su país en Castillejos el 30 de julio. Un informe policial concluye que la convocatoria de la entrada masiva no fue espontánea.
La titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional tomará declaración a tres ciudadanos marroquíes que cruzaron a nado y fueron custodiados en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE). Según las actas policiales, los tres identificaron formalmente a cargos políticos y mandos policiales de Marruecos desplegados en la línea fronteriza en las horas de mayor afluencia.
El primer testigo es un antiguo sargento jefe de la Gendarmería Real, destinado en el aeropuerto de Marrakech hasta la primavera pasada, que decidió cruzar al ver el despliegue en redes sociales. En el reconocimiento fotográfico identificó «sin género de dudas» a Youssef Haji, el bacha de Castillejos, figura equivalente a un subdelegado del Gobierno local. Lo situó en una rotonda junto al Hotel Senator, a pocos metros de la divisoria, hacia las diez de la mañana. También reconoció al Wali Al-Amn de Tetuán, máxima autoridad policial de la zona.
El segundo viajó desde Tetuán tras ver convocatorias en Instagram, TikTok y Facebook. Afirma que vio fuerzas auxiliares, gendarmería y policía nacional, desplegadas bajo el pretexto del dispositivo de la Fiesta del Trono. Entró en suelo español por la tarde, tras bordear el espigón a nado. En vídeos identificó al gobernador de Tánger-Tetuán-Alhucemas, Younes Tazi, vestido de calle, y al jefe superior de la Policía de Tetuán, Mohamed el Oualidi.
El tercero describió la estructura de control local: señaló a varios mkadam, informadores del Ayuntamiento fronterizo, y a un teniente de las fuerzas auxiliares destinado en el paso del Tarajal. Asegura que este mando le agredió hasta en cuatro ocasiones durante intentos fallidos de cruce, tras los cuales fue deportado en autobús al interior de Marruecos.
Las declaraciones se coordinan con el informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), que sostiene que «la mecánica de organización y de dinamización del mensaje no responde a un fenómeno espontáneo». El CENIF monitorizó 19 grupos de WhatsApp con 1.141 miembros y analizó 39.263 mensajes. El 90,80 % de los usuarios tenía prefijo telefónico marroquí, y el 30 de julio se registró el pico, con 1.974 mensajes. En el análisis de las organizaciones criminales de la zona, la Policía no halló ningún mensaje de mafias convocando la ent
