El presidente brasileño se impone con más del 51 % de los votos en una segunda vuelta muy reñida. Deberá gobernar con un Congreso de mayoría de derecha.
Brasil ha reelegido a Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), para un cuarto mandato presidencial, algo inédito en el país. El resultado fue una sorpresa: Flávio Bolsonaro había ganado la primera vuelta del 4 de octubre con el 47 % de los votos frente al 45 % de Lula, y también había liderado los últimos sondeos, aunque por poco margen. A mitad del recuento, con el 80 % escrutado, Lula tenía el 51,32 % y el senador Bolsonaro el 48,68 %. En algún momento, con el 49 % contado, ambos llegaron a empatar en el 50 %.
El voto se repartió por regiones. Bolsonaro ganó en Río de Janeiro, São Paulo, Paraná y Río Grande do Sul, pero con menos margen que en la primera vuelta. No le bastó para compensar el nordeste, donde Lula ganó con holgura. En Minas Gerais, estado de referencia electoral, la primera vuelta la había ganado Bolsonaro por un 5 %, y en la segunda quedó prácticamente empatado. Entre los votos del extranjero, Lula ganó en Alemania y Bolsonaro en Japón.
La jornada estuvo marcada por la polémica del transporte. El juez Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal, prorrogó dos horas el cierre de las urnas, como informó HerQles, por el caos en el transporte y el mal tiempo. El coordinador de la campaña de Bolsonaro, el senador Rogério Marinho, criticó la decisión: «Elección para el PT es aquella que ellos ganan, cuando ellos pierden es dictadura. Lamentable». Edinho Silva, coordinador de la campaña de Lula, defendió la medida por la falta de autobuses públicos. La Policía Federal investiga en São Paulo, Bahía, Alagoas y Piauí posibles delitos de entorpecimiento del voto y ocultación de medios de transporte, según el comisario Dennis Cali.
Lula gobernó entre 2003 y 2011. Estuvo en prisión de 2018 a 2019 por corrupción, condenas que después fueron anuladas, y volvió a la presidencia en 2022. Para esta campaña apeló a la memoria de sus primeros gobiernos y a un paquete de ayudas sociales. Bolsonaro centró su mensaje en el coste de la vida, los impuestos, el endeudamiento y la seguridad, y contó con el apoyo de Augusto Cury, Romeu Zema y Ronaldo Caiado.
El nuevo mandato arranca con un Congreso Nacional de mayoría de derecha y centroderecha, alineado con la agenda bolsonarista. Esto anticipa dificultades para sacar adelante su programa económico y social.
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