Bruselas quiere un papel mayor en una región que se perfila como escenario de rivalidad geopolítica. El nuevo plan se centra en la seguridad.
La Comisión Europea da a conocer una nueva estrategia centrada en la seguridad del Ártico, con la que la Unión Europea aspira a ganar peso en una zona cada vez más disputada.
El plan llega en un contexto de tensión creciente: Rusia amplía su presencia militar en la región, China explora nuevas rutas marítimas y las aspiraciones de Donald Trump sobre Groenlandia añaden fricción. Moscú no se ha pronunciado sobre la iniciativa.
