La deforestación del Amazonas brasileño cae un 42% y marca su mínimo histórico
17 Oct 2026, 05:16
El instituto Inpe cifra en 3.335 kilómetros cuadrados la superficie talada en los 12 meses hasta julio, la más baja desde que hay registros, en 1988. Los datos llegan días antes de la segunda vuelta presidencial en Brasil.
El anterior mínimo se registró en 2011-12, con 4.571 kilómetros cuadrados. En cambio, las pérdidas anuales alcanzaron su máximo a mediados de los años noventa, con casi 30.000. Las cifras proceden del programa de satélites Prodes del Inpe, que mide de agosto a julio porque la nubosidad es menor a mitad de año. El instituto presentó los datos el viernes.
El ministro de Medio Ambiente, Joao Paulo Capobianco, valoró el resultado en una rueda de prensa en Brasilia: «Es una caída absolutamente estratosférica… es como un sueño». Marcio Astrini, del grupo Observatorio do Clima, lo calificó de «un logro histórico» y afirmó que demuestra que «con voluntad política es posible frenar la deforestación y las emisiones de gases de efecto invernadero».
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva escribió en X: «Nuestro objetivo es alcanzar la deforestación ilegal cero en 2030». Lula llegó al cargo en 2023 con la promesa de acabar con la tala ilegal en esa fecha, después de que la deforestación se disparara a un máximo de 15 años con su predecesor, Jair Bolsonaro. Durante el mandato de Bolsonaro (2019-2022), la Amazonia perdió una media de unos 11.600 kilómetros cuadrados al año, casi un 60% más que en el cuatrienio anterior.
La deforestación ha bajado cada año desde 2022 y acumula un descenso del 71,2% en cuatro años. El retroceso se atribuye a una mayor vigilancia y a sanciones más duras contra la tala ilegal.
Los datos coinciden con la campaña de la segunda vuelta, el 25 de octubre, en la que Lula se enfrenta al senador Flavio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente. Las encuestas los sitúan en empate técnico. Flavio Bolsonaro prometió en su programa reforzar la supervisión ambiental en la Amazonia, centrar la acción policial en el crimen organizado en lugar de en trabajadores extractivos y pequeños agricultores, y acabar con la deforestación ilegal en 2029. También ha elogiado a su padre, que cumple una condena de 27 años en arresto domiciliario por conspiración golpista, por oponerse a lo que él llama una «agenda ambiental radical».
La deforestación en el Cerrado, la sabana situada al sur de la Amazonia, también bajó cerca de un 24%, hasta 5.517 kilómetros cuadrados, la cifra más baja desde que comenzaron los registros en 2001.
