Imágenes de satélite muestran una nueva instalación rusa para drones de ataque, levantada en solo seis semanas.
Rusia ha levantado una nueva base de gran tamaño destinada a drones de ataque en apenas seis semanas, según muestran imágenes de satélite. El ritmo de construcción es el dato central del hallazgo: en mes y medio ha pasado de la nada a una instalación de envergadura.
Las fuentes disponibles no detallan la ubicación exacta de la base, su capacidad ni el número de aparatos que podría albergar. Moscú no se ha pronunciado sobre la instalación.
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