Dos agentes marroquíes permanecieron más de un mes infiltrados en el CETI de Ceuta
7 Nov 2026, 07:28
Un policía y un militar marroquíes, ambos de nacionalidad marroquí, convivieron más de un mes en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta y enviaron información a su país, según fuentes policiales. Esas fuentes no descartan que participaran en la preparación de la invasión del 30 de julio.
La Gaceta de la Iberosfera ha revelado, con acceso a los expedientes de ambos, que los dos hombres entraron en el CETI el mismo día, el 16 de julio, dos semanas antes de la invasión del 30 de julio. Uno era policía y el otro militar. Tenían 31 y 34 años, eran solteros y no constan antecedentes de ninguno de los dos. Según las fuentes policiales, dedicaron ese tiempo a enviar información a Marruecos.
El policía se presentó en el centro como un desertor que huía de su país, un relato que, según esas fuentes, no convenció a quienes lo vigilaban. Lo describen como un hombre con ascendencia sobre buena parte de los internos marroquíes y con un trato de favor por parte de la anterior dirección del CETI. El militar era su aliado y ambos iban siempre juntos. Los servicios de información de la Policía los tenían bajo seguimiento y dieron cuenta de ello a Madrid. Una segunda fuente policial, consultada de forma independiente, confirma que tienen «interés policial a efectos de la unidad de información».
Las fuentes sostienen que su misión no era provocar altercados, sino observar y valorar las vulnerabilidades del centro y de la ciudad. Ambos solicitaron asilo y se lo denegaron. Esas fuentes creen que la solicitud buscaba ganar tiempo en España y, posiblemente, organizar la invasión. No descartan que participaran en su preparación y afirman que informaron a Marruecos de todo lo que ocurría en el CETI.
El militar fue detenido por ir ebrio y resistirse a la Policía, y poco después fue devuelto a Marruecos. El policía salió en una devolución colectiva junto a otros 21 internos marroquíes, tras revisar su situación responsables llegados desde Madrid. Para entonces, según las fuentes, llevaban cerca de dos meses en el centro.
La revelación llega mientras la Comisaría General de Información de la Policía Nacional identifica a los mandos marroquíes del dispositivo en la valla. En un informe de 21 páginas, fechado el 28 de octubre y remitido a la jueza María Tardón, de la Audiencia Nacional, señala a Mohamed El Oualidi, jefe de Policía de la Prefectura de Tetuán, y a Abdel Fattah El Sayed El Radi, supervisor general de M’diq-Fnideq, dando indicaciones junto a la valla las noches del 30 y el 31 de julio.
La anterior dirección del CETI fue apartada semanas después de la invasión y el centro lleva más de un mes con una dirección interina, porque Migraciones e Interior aún no han encontrado un perfil para el puesto. En ese periodo se han producido fugas masivas. El 26 de octubre, un dispositivo para devolver a unos 200 marroquíes terminó con la mayoría escapando del centro y solo cuatro o cinco devueltos.
Sobre la preparación del asalto, HerQles informó de que Marruecos detuvo a dos sospechosos de gestionar el WhatsApp que llamó al asalto y de que la Armada marroquí aceptó a 417 inmigr
