El conjunto coruñés cortó casi dos meses sin ganar con un tanto de Nsongo Bil en el minuto 87, tras ir por detrás en el marcador. Aubameyang volvió a jugar dos meses después de su lesión de rodilla.
Riazor acogió el encuentro de la undécima jornada de LaLiga ante 28.831 espectadores. Antes del pitido inicial se guardó un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Urda y Los Yébenes. También se recordó a Francesco Milani, vicecónsul honorario de Italia y asiduo del estadio, y a Carlos Souto Barral, socio de oro del club desde 1974.
El equipo de Antonio Hidalgo salió mucho más enchufado que su rival y mantuvo el dominio durante la primera parte. Yeremay tuvo un mano a mano muy claro en el minuto 3 y se topó con un Sergio Herrera muy atento, y volvió a probarlo tras una pérdida de Catena. Mella también obligó al guardameta de Osasuna a lucirse con un disparo desde la frontal.
Con el partido controlado, un error de Leo Román cambió el guion. El portero local entregó el balón a Dubasin cuando buscaba un pase sencillo a Mario Soriano. Dubasin habilitó a Moi Gómez y este dejó a Budimir el gol en bandeja, el 0-1 con el que Osasuna se fue por delante al descanso. Era su única ocasión clara.
En la segunda mitad el Deportivo siguió llevando la iniciativa y Osasuna esperó su oportunidad a la contra. La entrada de Adama agitó el ataque local y Soriano, el mejor del equipo coruñés, empató en el minuto 64 en una falta indirecta. Luismi Cruz estrelló después un libre directo en el larguero justo antes de ser sustituido por Aubameyang.
El delantero gabonés, recibido con una gran ovación, fue clave en el gol decisivo. En el 87, Adama ganó la línea de fondo y puso un centro medido que Aubameyang remató de cabeza. Herrera sacó el balón como pudo y Nsongo Bil aprovechó el rechace para anotar el 2-1.
La victoria devuelve al Deportivo al triunfo tras casi dos meses sin ganar. Osasuna, que trató sin éxito de rentabilizar su gol inicial, vio cómo su rival castigaba su conformismo.
