El ministro de Transportes sostiene que la reanudación de la marcha del tren de Renfe con luz roja y un convoy detenido delante es «inexplicable». La Guardia Civil ha interrogado al operario del centro de control de Adif que regulaba la línea.
Óscar Puente ha comparecido desde el centro de mando de Adif, en la estación de Atocha, para reconstruir la secuencia del choque entre un tren de Renfe y un Iryo en Urda (Toledo). El ministro ha calificado lo ocurrido de «verdaderamente inverosímil» y ha descrito un «accidente por alcance» en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
Según su relato, el sistema de control LZB cayó hacia las 8.30 horas por un problema informático, lo que activó la detención automática de los trenes que circulaban por el tramo. Seis minutos después, al convoy de Renfe se le permitió reanudar la marcha con normalidad, algo que, según Puente, no podían autorizar ni la reglamentación ni los protocolos de Adif. El tren recorrió unos 25 kilómetros hasta chocar a las 8.53 horas con el Iryo, que estaba detenido. En esa zona la velocidad puede alcanzar los 200 kilómetros por hora.
«La decisión de reanudar la marcha no la toma el sistema», ha subrayado el ministro, que ha atribuido la decisión al centro de control a través de sus operarios. «Se tomó la decisión de reanudar la marcha con la luz roja y el tren detenido», ha afirmado. Ha añadido que una caída informática «puede ocurrir con cualquier sistema» y ha dejado claro que no atribuía responsabilidades a nadie, sino que se limitaba a «narrar hechos objetivos». Como informó HerQles, Puente ya había descartado dimitir y señalado a Adif en las primeras horas tras el siniestro.
Preguntado por una posible dimisión, el ministro ha respondido que «en este momento» solo piensa en «esclarecer esto» y que su estado emocional es «irrelevante»: «es de las familias». Sobre sus recientes valoraciones del sistema ferroviario, ha sostenido que es «seguro con unos límites», los del material rodante y los de los errores humanos, y ha reiterado que España tiene un sistema «fiable y seguro, homologable al de nuestro entorno».
Mientras tanto, la Guardia Civil ha interrogado al operario del centro de control de Adif que gestionaba el tráfico de la línea cuando se produjo el accidente, que ha dejado víctimas mortales y decenas de heridos, trasladados a hospitales de Toledo, Alcázar de San Juan, Ciudad Real y Madrid.
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