El exconseller de Junts ha pisado Cataluña por primera vez desde 2017 ante centenares de personas en Terrassa, tras el levantamiento de su orden de detención. Toni Comín ya está en Madrid para formalizar su acta de eurodiputado.
Puig, recibido con numerosas banderas esteladas y proclamas a favor de la independencia, habló en un acto de bienvenida organizado por la entidad Cants de la Llibertat en su ciudad natal. Emocionado, declaró: «Hoy es Catalunya, 2 – España, 0». Añadió que «seguimos queriendo la libertad que el pueblo catalán, que nunca ha desfallecido, quiere y conseguirá». Pidió entre lágrimas «no aflojar hasta que esto acabe».
El exconseller subrayó que su vuelta es solo un paso: «Yo vuelvo hoy, pero esto no es más que una anécdota. Debemos estar todos amnistiados». Con ello aludió, entre otros, al expresidente Carles Puigdemont, que aún no ha comunicado cuándo volverá, aunque todo apunta a que lo hará después de las elecciones del 29 de noviembre.
Puig fue muy duro con la judicatura. Afirmó que «la judicatura española es un desastre» y que quiere «hacer política sin presentarse a las urnas». Dijo además que el conjunto del Estado ha perdido nueve años para hacer lo que «debería haber hecho el 27 de octubre de 2017». Llamó a los catalanes a «seguir firmes y resilientes».
Su regreso llega después de que el Tribunal Supremo levantara la orden de detención contra él, con el aval previo del Tribunal Constitucional a la ley de amnistía del procés. Como informó HerQles, el juez Pablo Llarena confirmó el lunes el levantamiento de las órdenes contra Puig, Puigdemont y Comín.
Al acto asistieron el presidente del Parlament, Josep Rull; el secretario general de Junts, Jordi Turull; la cabeza de cartel para el 29-N, Miriam Nogueras; y los dirigentes Mònica Sales, Salvador Vergés, Antoni Castellà y Josep Rius. Puig ocupará su escaño en el Parlament este jueves.
Comín, por su parte, llegó a Madrid el miércoles tras salir de Bruselas en coche la noche anterior, según fuentes de su entorno. Este jueves acudirá a la Junta Electoral Central para acatar la Constitución y formalizar su acta de eurodiputado. El exconseller ha advertido de que ese trámite no pone fin a «su exilio», que, a su juicio, terminará cuando pise Cataluña. Tiene previsto hacerlo este domingo, cruzando a pie la frontera entre Francia y España por un puerto de montaña, en un recorrido de unos cuatro kilómetros y acompañado de familiares y amigos.
