Gaza afronta un nuevo riesgo de hambruna por el recorte de la ayuda alimentaria
22 Oct 2026, 15:02
El Programa Mundial de Alimentos ha reducido su asistencia a 500.000 palestinos en Gaza por falta de fondos. Una organización de derechos humanos advierte de que las panaderías que apoya podrían cerrar en 48 horas.
Carl Skau, director interino del Programa Mundial de Alimentos (PMA), explicó que la falta de financiación ha obligado a recortar la ayuda a 500.000 palestinos en Gaza y a 200.000 en Cisjordania. En la Franja, el número de beneficiarios ha pasado este mes de 1,6 millones a 1,1 millones. Skau pidió a la comunidad internacional 450 millones de dólares para restablecer la asistencia y ofrecer comidas calientes y paquetes de alimentos durante los próximos seis meses, tal como informó HerQles.
La situación podría agravarse. Euro-Med Human Rights Monitor, organización con sede en Ginebra, advirtió el jueves de que Gaza podría enfrentarse de nuevo a una hambruna. Sostiene que sus equipos han observado mercados cada vez más vacíos y precios de los alimentos en aumento. La falta de harina amenaza además la producción de pan.
Según la organización, las autoridades israelíes suspendieron el 13 de octubre la entrada de mercancías comerciales en Gaza. El 19 de octubre anunciaron que se permitiría reanudar parte de las importaciones. Euro-Med afirma que la medida ha aportado poco alivio, porque los envíos siguen muy limitados y no se permite la entrada de fruta y verdura frescas. Añade que el cierre de los pasos los viernes y sábados, sin garantía de que las entregas se reanuden el domingo, genera incertidumbre entre residentes y comerciantes y puede agotar unas reservas ya escasas.
Varias panaderías han dejado de funcionar por falta de harina y combustible, entre ellas dos grandes instalaciones de la ciudad de Gaza. El presidente de la Asociación de Propietarios de Panaderías de Gaza, citado por la organización, advirtió de que otras siete panaderías que reciben apoyo del PMA podrían cesar su actividad en 48 horas. Según Euro-Med, los suministros que entran actualmente cubren como máximo el 37 % de las necesidades de la población.
La organización acusa a Israel de «privar deliberadamente» a los palestinos de una nutrición adecuada, algo que enmarca en lo que califica de genocidio en curso. Pide a Israel que levante las restricciones sobre los bienes esenciales y a los donantes internacionales que aumenten la ayuda alimentaria y ayuden a reabrir las panaderías.
Los testimonios de los desplazados reflejan la presión sobre las familias. Eid Abu Ashma, originario del norte de Gaza y alojado ahora en un campamento al sur de Deir al-Balah, lamentó que llevan tres años viviendo entre ayudas que se dan y se retiran: «Somos humanos, no animales». Adeeb Abu Samra, desplazado de Beit Lahia, señaló que los recortes afectarán a su familia de seis miembros y advirtió de que nuevas reducciones podrían empujar a más familias hacia la hambruna.
Imagen generada con IA
