El vicepresidente primero ceutí, Alejandro Ramírez, alerta de una caída del turismo del 90% y eleva a más de 100.000 las entradas irregulares de finales de julio. Critica además que, tres meses después, el Gobierno de España no ha devuelto a nadie por la vía ordinaria.
Alejandro Ramírez, vicepresidente primero del Gobierno de Ceuta y consejero de Medio Ambiente y Vivienda, presentó este jueves las cifras durante su intervención en las V Jornadas OKGreen, celebradas en Madrid. Según su balance, las pérdidas económicas directas ascienden a 75 millones de euros, a las que se suma una caída del turismo del 90%.
Ramírez lamentó las consecuencias de la «invasión» y aseguró que las entradas irregulares de los días 30 y 31 de julio superan ya las 100.000 personas, según las cifras que maneja el Ejecutivo autonómico. Subrayó que el impacto no se limita a lo económico y social, y que también alcanza a la gestión medioambiental: durante agosto se generaron unas 9.000 toneladas adicionales de residuos sólidos urbanos respecto a lo habitual.
El golpe se nota en los negocios de la ciudad. Como informó HerQles, el chiringuito Spoon cerró tras perder el 80% de su facturación diurna.
El consejero también criticó la respuesta del Gobierno de España. Recordó que, pasados los primeros días, se dejaron atrás las devoluciones que se hacían al principio y se pasó a aplicar los procedimientos ordinarios de la legislación de extranjería. Según Ramírez, tres meses después no se ha producido ninguna devolución por esa vía. Las salidas que se registran corresponden, afirmó, a personas que deciden regresar voluntariamente a Marruecos.
Sobre cuántas personas permanecen en la ciudad, Ramírez las situó entre 15.000 y 16.000, aunque reconoció que no se dispone de cifras exactas.
