El diferencial con Alemania se sitúa en 1,57 puntos, su nivel más alto desde la crisis de la zona euro de 2011. Francia se endeuda ya a un coste superior al de Italia y España.
El tipo al que Francia se financia a diez años ha rebasado este miércoles el umbral del 5%, algo que no ocurría desde 2002, hace veinticuatro años. El movimiento refleja la inquietud de los inversores por el estado de las finanzas públicas del país.
La subida ensancha la distancia con Alemania, referencia financiera de Europa. El diferencial entre ambos países es de 1,57 puntos, el nivel de desconfianza más alto desde la crisis de la zona euro de noviembre de 2011.
El dato más llamativo es la comparación con otras economías del sur de Europa. Francia toma prestado ahora a un coste superior al de Italia, que se sitúa en el 4,57%, y al de España, en el 4,06%. Ambos países han sido considerados durante años los eslabones débiles de la región.
Este desapego de los inversores se explica, entre otros factores, por las recientes sacudidas en el país. Los disturbios urbanos, los saqueos y los altercados surgidos de la movilización nacional han reavivado las dudas de los mercados. Al devolver al centro del debate el poder adquisitivo y el peso de la deuda pública, esos hechos han debilitado la credibilidad presupuestaria del Estado.
Los analistas del banco suizo UBP consideran que un saneamiento real de las cuentas francesas parece ilusorio antes de las elecciones presidenciales de mayo de 2027. En su opinión, «la situación podría deteriorarse todavía antes de mejorar».
El encarecimiento de la deuda pública se trasladará de forma mecánica a los tipos de los créditos hipotecarios de los particulares y a los préstamos a las empresas.
La reacción de los mercados podría acelerarse a finales de esta semana. El viernes, la agencia Moody’s debe revisar la calificación de Francia, que actualmente es Aa3 con perspectiva negativa y está en riesgo de rebajarse.
