Aliança Catalana crece en las encuestas con un discurso centrado en inmigración e islam
21 Oct 2026, 18:02
El partido de Silvia Orriols, que defiende la secesión y pide mano dura con la inmigración, se perfila como segunda fuerza de Cataluña tras los socialistas. Su avance inquieta a la comunidad musulmana, mientras la derecha gana apoyo de cara a las elecciones anticipadas de noviembre.
Casi diez años después del fallido intento de secesión de 2017, el rechazo a la inmigración y al islam ha desplazado al separatismo como principal motor del voto en Cataluña. Aliança Catalana, nacida en Ripoll, ha escalado en los sondeos en la región con mayor población musulmana de España. Las encuestas la sitúan como segunda fuerza, solo por detrás de los socialistas, en las próximas autonómicas de 2028.
Una encuesta de El Mundo publicada en septiembre le otorga el 16,7 % de los votos, frente al 23,3 % de los socialistas. Hoy el partido cuenta con solo dos escaños en el Parlamento catalán. Además, ha captado apoyo entre los votantes de Junts y ERC, los partidos secesionistas que impulsaron el intento de 2017, aunque Aliança Catalana también defiende la independencia.
Orriols, líder del partido y alcaldesa de Ripoll, advierte de que, sin cambios sustanciales, «las perspectivas para Cataluña son sombrías». Cita el retroceso de la lengua propia, la inseguridad, el uso fraudulento de los servicios públicos, la inmigración «masiva e invasiva» y el «expolio fiscal» de España. Asegura que su partido es para «quienes no se han rendido a la globalización y la barbarie».
Entre sus votantes, el empresario Eduard Lopez, de Molins de Rei, afirma: «Hay demasiados inmigrantes y el islam es una amenaza». Considera que los otros partidos secesionistas «son del pasado» porque no cumplieron lo prometido.
Según el INE, una quinta parte de los casi 50 millones de habitantes de España nació en el extranjero, y los colombianos, venezolanos y marroquíes son los tres grupos más numerosos. La Unión de Federaciones Islámicas de España cifra en 2,4 millones los musulmanes del país, con Cataluña como principal comunidad. Ripoll fue el lugar donde se gestó la célula que cometió el atentado de Barcelona de 2017, que dejó 16 muertos y fue reivindicado por Estado Islámico.
Soukayna El Abdi, presidenta de Young Moroccans of Ripoll, dice sentir «mucho miedo» y sostiene que el crecimiento del partido responde a «un odio infundado». Juan Ignacio Castien Maestro, especialista en asuntos islámicos de la Universidad Complutense, apunta que el rechazo a los musulmanes ha crecido en España y que el inmigrante musulmán se percibe como símbolo de problemas como la vivienda o el desempleo.
José Pablo Martínez, del Real Instituto Elcano, señala que el Gobierno de izquierdas aplica una política más favorable a la inmigración que la de otros países europeos. Subraya, no obstante, que parte de la población ve a los inmigrantes como competidores por el empleo y la vivienda. Los sondeos dan también más apoyo al PP y a Vox en las elecciones anticipadas de noviembre.
