El magistrado de la Audiencia Nacional Antonio Piña ha acordado prisión provisional para los dos detenidos el sábado en Irún. La Fiscalía aprecia posibles delitos de naturaleza terrorista, entre ellos la tenencia de armas o explosivos.
El juez de la Audiencia Nacional Antonio Piña ha enviado este martes a prisión provisional a los dos vascos detenidos el sábado en Irún (Guipúzcoa), tras tomarles declaración en sede judicial. Se trata de Malen Grünig y de un hombre de apellido Bilbao, presuntos autores de delitos de naturaleza terrorista. La decisión sigue a la petición de prisión incondicional que el fiscal Vicente González Mota formuló el lunes ante el instructor.
El caso, que HerQles ya recogió con el traslado de los detenidos a la Audiencia Nacional, arranca el 26 de septiembre. Ese día la Ertzaintza identificó a ambos en un control cerca de Escoriaza (Guipúzcoa), donde viajaban con un ciudadano irlandés, Naoise Conron. Según la nota de la Ertzaintza, los agentes localizaron material con información sobre fuerzas y cuerpos de seguridad, entre ella datos de guardias civiles destinados en el País Vasco. También hallaron la posible localización de un lugar con material, presumiblemente armas y explosivos.
The Objective, que lo adelanta por fuentes de la investigación, añade que la base de datos se centraba sobre todo en un agente de la Guardia Civil de un acuartelamiento vasco, con su supuesta dirección subrayada. También incluía datos de agentes de la Ertzaintza de Tolosa y de policías nacionales destinados en Guipúzcoa, además de la ubicación de dos zulos con más armas y explosivos. El mismo medio vincula a Conron con la disidencia del IRA y señala que está en paradero desconocido.
Los dos detenidos no fueron arrestados tras el control. Se presentaron el sábado en la comisaría de la Ertzaintza en Irún acompañados de sus abogados. La Ertzaintza no ha explicado por qué no se les detuvo antes. Según fuentes policiales, su Oficina Central de Inteligencia, que asumió la investigación, reforzó la protección de sus agentes, pero no avisó a la Policía Nacional ni a la Guardia Civil.
La investigación está ya en manos de la Audiencia Nacional, con la que la policía autonómica vasca se coordinaba desde que acusó de terrorismo a los dos ahora encarcelados, algo que no ocurría desde el fin de ETA. En el procedimiento se han personado la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC).
