Policía Nacional detiene a 34 ladrones de relojes de lujo en Ibiza y Costa del Sol
19 Oct 2026, 11:47
Una operación conjunta con la Polizia di Stato italiana desarticula ocho organizaciones itinerantes y esclarece 28 asaltos violentos. Los agentes han recuperado seis relojes, alguno valorado en más de 450.000 euros.
Claves
- 34 detenidos pertenecientes a ocho organizaciones criminales itinerantes.
- 28 asaltos violentos esclarecidos y seis relojes de alta gama recuperados.
- Los arrestados actuaban sobre todo en Ibiza y la Costa del Sol, con bases en Barcelona.
A los detenidos se les imputan delitos de falsedad documental, receptación y lesiones. En los registros, los agentes se incautaron además de cinco vehículos, 12 placas de matrícula dobladas, un inhibidor de frecuencias y abundante documentación falsificada.
El dispositivo se desplegó durante el verano con especial atención a Ibiza y la Costa del Sol, sobre todo a los municipios malagueños de Marbella y Estepona. La vigilancia se extendió también a Barcelona, donde varias células tenían sus bases y escondites, y a Madrid, considerada un punto clave de enlace y receptación. Palma de Mallorca y Denia (Alicante), puntos de conexión marítima, completaron el cerco.
La investigación ha permitido describir cómo operaban las bandas. Se desplazaban de forma estacional a zonas de gran afluencia turística, permanecían poco tiempo y regresaban enseguida a sus bases o a sus países de origen tras los robos. Algunas células llegaban a Ibiza haciéndose pasar por turistas.
Dentro de cada grupo había un reparto de tareas. Unas parejas de ojeadores, en ocasiones formadas por un hombre y una mujer, recorrían paseos marítimos, puertos deportivos, locales nocturnos y aparcamientos para elegir a las víctimas. Otros miembros ejecutaban el robo mediante un tirón violento, mientras compinches en motocicleta facilitaban la aproximación y la huida. La estructura se completaba con turismos de alquiler de apoyo.
Contexto
La Policía Nacional constituyó el pasado enero un grupo operativo de coordinación para vigilar y dar una respuesta integral a este tipo de delincuencia, que actuaba tanto en España como a escala internacional.
Las autoridades consideraban que el problema iba más allá del perjuicio económico. La agresividad de los asaltos ponía en riesgo la integridad física de las víctimas y afectaba a la sensación de seguridad y a la imagen de destinos turísticos de proyección mundial.
Imagen de archivo
