Las autoridades ucranianas atribuyen a Rusia el ataque del lunes en Nova Vodolaha, que además dejó 15 heridos, siete de ellos menores. Moscú no se ha pronunciado.
El ataque se produjo alrededor de las 16.30, hora local, en el parque central de Nova Vodolaha, una localidad situada a unos 30 kilómetros al suroeste de la ciudad de Kharkiv. Antes de que Rusia lanzara su ofensiva a gran escala en 2022, contaba con cerca de 10.000 habitantes. Según datos preliminares, el aparato era un dron del tipo Geran-3, y numerosas familias estaban en el parque con sus hijos.
El gobernador regional de Kharkiv, Oleh Syniehubov, informó a través de Telegram de que entre los fallecidos había dos menores. Describió el bombardeo como “otro acto terrorista de la Federación Rusa” y denunció que “el enemigo ataca un parque recreativo en pleno día, sabiendo que allí no hay absolutamente ninguna infraestructura militar”.
La Fiscalía ucraniana había identificado antes a cinco de las víctimas mortales: tres mujeres de 28, 34 y 36 años y dos niñas de 1 y 11 años. La madre de la más pequeña murió después en el hospital. La policía regional difundió imágenes de un cochecito de bebé calcinado, juegos infantiles dañados y una estructura de madera derrumbada.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó lo ocurrido de “pura atrocidad” y aseguró que un dron del tipo shahed “golpeó a la gente directamente, en un parque cerca de un café común”. “Son fotos terribles, pero detrás de ellas hay vidas destrozadas y la verdad sobre esta guerra”, afirmó. El ministro del Interior, Iván Viguivski, habló de “otro ataque ruso contra civiles” y añadió: “Un ataque contra niños que no tenía ningún sentido desde el punto de vista militar”.
Moscú no se ha pronunciado sobre el ataque.
Zelenski aprovechó el suceso para reclamar a los aliados más defensa aérea, en un momento de tensión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, después de que Washington decidiera levantar parte de las sanciones contra Moscú. “Le pedimos que aplique la ley Lindsey Graham. Pedimos a Europa que continúe su apoyo. Les pedimos que hagan todo lo posible para que llegue la paz y se garantice la seguridad”, declaró. El mandatario ucraniano ya había criticado la decisión estadounidense y pidió que las sanciones se mantengan “mientras continúen los asesinatos”.
La petición llega mientras la Unión Europea tiene dificultades para reunir los fondos que cubran el creciente déficit presupuestario de Ucrania.
