Rabat ha pasado de 5.326 millones de dólares en defensa en 2021 a 6.331 millones en 2025, según el SIPRI. Al mismo tiempo impulsa una industria militar propia para depender menos del exterior y exportar, sobre todo a África.
Claves
- El gasto militar marroquí subió de 5.326 a 6.331 millones de dólares entre 2021 y 2025, un incremento nominal cercano al 19%, según el SIPRI.
- Estados Unidos e Israel concentraron el 84% de las importaciones marroquíes de grandes sistemas de armas entre 2021 y 2025.
- El Gobierno ha autorizado diez proyectos industriales de defensa, con unos 260 millones de dólares de inversión y más de 2.500 empleos directos previstos.
Marruecos acelera su plan para crear una industria militar propia mediante inversiones extranjeras, transferencia de tecnología y nuevas instalaciones de fabricación de armamento. Rabat busca reducir su dependencia de proveedores internacionales, reforzar sus capacidades y convertir el país en una plataforma exportadora, especialmente hacia África.
Entre los proyectos recientes figura el de Moroccan Military Industry (MMI), que prevé comenzar en marzo de 2027 las entregas de torretas para vehículos blindados del Ejército marroquí. La compañía contempla también fabricar munición, desarrollar sistemas contra drones y proyectar un mortero autopropulsado para vehículos militares.
Solo en el último ejercicio, el gasto militar creció un 6,6% en términos reales, según el SIPRI. Además, Marruecos ha subido del puesto 61 al 56 en dos años en el índice Military Strength Ranking de Global Firepower.
Uno de los principales proyectos es la fabricación en Berrechid de los blindados WhAP 8×8 del grupo indio Tata. La planta integra hoy un 35% de componentes locales y aspira a llegar al 50%. Marruecos impulsa también el mantenimiento de aviones F-16 y C-130, la fabricación de drones y la producción de sistemas no tripulados.
El Salón Aeronáutico de Marrakech, celebrado del 7 al 10 de octubre de 2026, ha servido para anunciar nuevos acuerdos. Destaca el convenio con la francesa Harmattan AI para desarrollar tecnologías antidrones, con 1.000 empleos directos e indirectos previstos. También se ha planteado fabricar en Marruecos el sistema autónomo de ataque de largo alcance IRIFI, con un alcance anunciado de unos 2.000 kilómetros. El grupo emiratí EDGE ha firmado un acuerdo para suministrar armamento de precisión a drones de combate marroquíes.
Siete empresas han firmado protocolos para reservar terrenos en las nuevas zonas industriales, entre ellas la francesa Arquus, la india MKU y la canadiense Inkas.
Contexto
La estrategia se apoya en la Ley 10-20, aprobada en 2020, que regula la fabricación, importación y exportación de material militar. La norma exige autorización estatal y establece, con excepciones, que el capital de las empresas autorizadas sea mayoritariamente marroquí.
Para atraer compañías, el Gobierno ha creado la Sociedad de Gestión de las Zonas Industriales de Defensa (SGZID), encargada de desarrollar dos plataformas que sumarán unas 675 hectáreas en Nouaceur y Sidi Yahya.
Imagen generada con IA
