El nivel del río superó los 6,5 metros en el puerto de la capital y obliga a mantener la alerta. Itatí concentra la mayor parte de los evacuados, con 110 personas de 43 familias.
Corrientes sigue en alerta por la crecida del río Paraná, que superó los seis metros en la costanera de la capital y amenazaba el viernes con entrar en las viviendas. Según la Prefectura Naval Argentina, el nivel en las costas del puerto rebasó los 6,5 metros. La institución emitió un comunicado en el que pide evitar la navegación nocturna y no entrar al río en zonas no habilitadas.
En el conjunto de la provincia hay 472 personas afectadas: 206 evacuadas y 266 autoevacuadas. La zona más castigada es Itatí, donde 110 personas de 43 familias fueron desalojadas por el riesgo latente. Los afectados se alojan en Casa Promesera y en el hospedaje Taba Cué.
La Policía local salió el sábado por la mañana a patrullar en lancha por las zonas anegadas de Itatí. El recorrido incluye los barrios Ibiray, la Costanera cercana a la Basílica, Hospital Viejo, Puerto Pirata y Carayá.
En la capital provincial, las 266 personas autoevacuadas proceden de 65 familias. En Isla Apipé han tenido que dejar sus casas 19 familias, y en Paso de los Libres, seis. Esta última localidad ya vivió evacuaciones por la crecida del Uruguay, como informó HerQles.
No hay lluvias previstas para los próximos días, pero la situación sigue siendo compleja. En Misiones, los ríos Iguazú y Paraná continúan bajando en la zona de la Triple Frontera, aunque de forma lenta, y todavía no permiten normalizar las actividades náuticas. En Puerto Iguazú el puerto permanece cerrado y el servicio de cruce fluvial hacia Puerto Tres Fronteras, en Paraguay, sigue suspendido.
En las Cataratas del Iguazú, los turistas disfrutan de un caudal seis veces superior a la media en las zonas con acceso habilitado. Por su parte, la central hidroeléctrica Itaipú anunció una reducción del caudal vertido para el sábado. Aún no está claro cuándo podrán reanudarse las actividades suspendidas en Puerto Iguazú.
