Lavrov alerta de una amenaza radical desde Afganistán hacia Asia Central y Rusia
16 Oct 2026, 10:17
El ministro ruso de Exteriores sostiene que el Estado Islámico-Provincia de Jorasán es la principal amenaza y que hay campamentos de grupos extremistas en zonas afganas fronterizas con Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán.
Lavrov intervino en una conferencia sobre seguridad en Asia Central y Afganistán en la que participan la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, la Comunidad de Estados Independientes y la Organización de Cooperación de Shanghái. Allí aseguró que los radicales buscan emplear Afganistán como trampolín para extender las amenazas a la región y a territorio ruso.
«Constatamos que, según los datos disponibles, los grupos terroristas y extremistas mantienen una presencia significativa en las zonas de Afganistán limítrofes con Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán, donde tienen campos de entrenamiento y bastiones. Sus miembros intentan infiltrarse en los países de Asia Central, en particular haciéndose pasar por refugiados e incluso por turistas», afirmó el jefe de la diplomacia rusa.
Según las estimaciones de Moscú, basadas en datos de inteligencia, la principal amenaza procede de los combatientes del Estado Islámico-Provincia de Jorasán, rama regional de la organización terrorista Estado Islámico, prohibida en Rusia. Lavrov sostuvo que este grupo persigue abiertamente el objetivo de minar la capacidad del Gobierno de Kabul para mantener la estabilidad en el país.
El ministro añadió que los radicales pretenden además usar Afganistán para propagar la actividad terrorista hacia Asia Central y Rusia. Describió una «Internacional Terrorista», expresión con la que dijo no encontrar otra manera de definirla, asentada en la otra orilla del río Panj. Según Lavrov, esa red reúne a militantes de origen centroasiático, norcaucásico y uigur que adquirieron experiencia de combate en incursiones armadas en Oriente Medio y África.
Lavrov mencionó también a predicadores de ideas islámicas radicales, madrasas clandestinas y recursos de propaganda en el ámbito informativo, especialmente en las redes sociales, como parte de esa estructura.
