Trump cancela la retransmisión en directo de la ejecución de Nidal Malik Hasan
15 Oct 2026, 17:17
El presidente de Estados Unidos rectifica al Pentágono y confirma que el fusilamiento del autor de la matanza de Fort Hood no se emitirá. Los familiares directos de las víctimas podrán presenciarlo en persona si lo desean.
Nidal Malik Hasan, psiquiatra militar condenado a muerte por matar a 13 personas e herir a otras 32 en la base de Fort Hood en 2009, será fusilado en diciembre en esa misma instalación, como informó HerQles. Trump lo anunció este jueves en sus redes sociales y zanjó así la polémica abierta hace diez días por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien había dicho que cualquiera podría ver la ejecución en directo. Aquellas palabras provocaron comparaciones con los métodos de grupos terroristas como el Estado Islámico.
Trump, que 48 horas antes había confirmado que Hasan se enfrentaría a un pelotón, expresó pronto sus reservas. El vicepresidente, JD Vance, también dudó de que la emisión llegara a producirse y aseguró que en ningún caso presenciaría ese espectáculo. El líder republicano de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, trasladó a la Casa Blanca las preocupaciones de algunos de sus colegas y dijo que él tampoco lo vería: «No todos están a favor de la idea».
El presidente escribió que la emisión «podría haber sido un fuerte elemento disuasorio», pero que «muchas personas buenas y bienintencionadas preferirían no verlo morir, ni por transmisión en directo ni por ningún otro medio visual». Añadió: «Morirá, según lo previsto, por fusilamiento, pero este evento no será transmitido». Los familiares directos de las víctimas podrán presenciarlo en persona: «¡Merecen presenciar la JUSTICIA!».
En la última semana, la Administración recibió críticas de figuras de su propio partido, de líderes religiosos y de la sociedad civil. Sus asesores advirtieron además de la impopularidad de fusilar a una persona en silla de ruedas y de su probable efecto en internet. Hasan, según explicó a los interrogadores, quería morir durante su atentado para «convertirse en mártir». Los críticos temen que la ejecución pueda convertirlo en algo parecido en el mundo yihadista.
La rectificación deja más expuesto a Hegseth, que acumula polémicas casi semanales y peleas con su equipo. El día anterior, el Pentágono había respondido a los periodistas que «el secretario tiene razón» y que la ejecución se transmitiría en directo.
Las ejecuciones públicas autorizadas por el Estado no existen en Estados Unidos desde 1936, cuando 20.000 personas presenciaron un ahorcamiento en Kentucky. El fusilamiento solo está permitido formalmente en Idaho, Oklahoma, Utah, Carolina del Sur y Misisipi. El año pasado se ejecutó a tres personas por este método en Carolina del Sur. Antes, solo tres habían muerto así desde 1977, todas en Utah. En el caso de Timothy McVeigh, autor de los atentados de Oklahoma de 1995, la ejecución se emitió por circuito cerrado para unos cientos de testigos. La justicia rechazó que una empresa la retransmitiera por internet.
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