Cuatro iglesias gallegas sufren profanaciones en tres meses, una por provincia
15 Oct 2026, 12:17
El Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia denuncia que entre agosto y octubre se profanaron sagrarios en templos de Orense, La Coruña, Lugo y Pontevedra. En los cuatro casos hubo robo de objetos litúrgicos.
Los ataques han afectado a los sagrarios y a las formas consagradas, y en todos ellos desaparecieron cálices, copones u otros objetos litúrgicos. La presidenta del Observatorio, María García, sostiene que «es alarmante que en tan poco tiempo se hayan producido cuatro profanaciones en Galicia». Añade que no se trata solo de robos de objetos de valor, sino de «ataques a espacios de culto en los que se ha profanado la Eucaristía».
El primer caso se registró en agosto en la iglesia de San Salvador de Parada de Ribeira, en Ginzo de Limia (Orense). Se profanó el sagrario y se sustrajeron una cruz procesional del siglo XVIII, un cáliz de plata y dos copones con formas consagradas.
El 7 de septiembre, cinco personas entraron en la iglesia de San Martiño de Noia (La Coruña) y se llevaron del sagrario dos copones de plata con formas consagradas. Doce días después, el 19 de septiembre, fue profanado el sagrario de la iglesia del Sagrado Corazón de María de Guitiriz (Lugo). Los responsables lo arrancaron de su emplazamiento, forzaron la cerradura y robaron un copón de plata. Las formas consagradas fueron esparcidas por la plaza del pueblo. García calificó este episodio de «especialmente grave».
El último caso es del 7 de octubre, en la iglesia de San Mamed de Priegue, en Nigrán (Pontevedra). Los autores se llevaron varios cálices, copones, patenas y una jarra de plata, además del copón con todas las formas consagradas del sagrario.
El Observatorio recuerda que su Informe de Ataques a la Libertad Religiosa en España 2025 documentó 306 ataques, un 26 % más que el año anterior, de los cuales 13 se produjeron en Galicia. En el conjunto del país, 73 fueron ataques contra lugares de culto y símbolos religiosos, un 59 % más que en 2024, y 9 de ellos fueron profanaciones. En lo que va de 2026, la entidad ha registrado siete profanaciones.
La organización reclama que se esclarezcan los hechos, se identifique a los responsables y se refuerce la protección de los templos, sobre todo en pequeñas localidades y zonas rurales. «Pedimos a las autoridades que no consideren estos sucesos como simples robos sin tener en cuenta su dimensión religiosa», afirma García, que pide investigar «las posibles motivaciones de cada caso».
