Tres inmigrantes pakistaníes, juzgados en Bélgica por presunta violación de una estudiante en Mons
14 Oct 2026, 11:47
Un tribunal belga juzga a tres hombres de origen pakistaní, entre ellos el dueño de una tienda de alimentación, por la presunta violación de una universitaria. Los acusados niegan los hechos y la Fiscalía sostiene que los indicios científicos los contradicen.
Los hechos se remontan a la madrugada del 12 de diciembre de 2025, aunque el procedimiento judicial arrancó este mes de octubre. Según la acusación, la víctima, estudiante de la Universidad de Mons, entró hacia la 1:30 en un comercio nocturno de la calle de la Clef, en el centro de la ciudad, cuando acababa de salir de fiesta. Los tres procesados, entre ellos el propietario y uno de sus empleados, se enfrentan a posibles penas de entre cuatro y cinco años de prisión por violación agravada y privación ilegal de libertad.
La joven volvió al local tras una primera compra y uno de los trabajadores le propuso tomar una copa en una habitación situada detrás de la tienda. Aceptó y habló con él mediante una aplicación de traducción. El propietario ordenó preparar un whisky con cola. Al sentirse intranquila, escribió a su compañera de piso: «Estoy en la tienda de conveniencia. Si no regreso, llama a la policía».
Según la reconstrucción presentada en el juicio, los empleados cerraron el negocio hacia las 2:29 con ella aún dentro. La denunciante afirma que, tras beber, tuvo problemas de visión y perdió el conocimiento. No lo recuperó hasta las 6:34, sola en la trastienda, desorientada y sin ropa interior. Salió por sus propios medios y varios trabajadores de recogida de residuos que se cruzaron con ella describieron después su comportamiento como el de una persona aterrorizada.
La investigación policial halló material genético masculino en muestras vaginales. Los agentes localizaron además su ropa interior en el establecimiento, con restos de semen compatibles con el perfil genético de uno de los investigados. En el local encontraron a dos sospechosos y a un tercero escondido en un armario. Los tres fueron detenidos y niegan los hechos.
El dueño sostiene que la estudiante intentó sustraerle 7.000 euros. La Fiscalía rechaza esa versión porque no explica los indicios científicos del caso, y defiende que los tres acusados deben responder conjuntamente. También cuestionó que cerraran el negocio con la joven dentro. Las defensas piden la absolución y el tribunal ha examinado la posibilidad de imputar a dos de los procesados un delito de omisión de auxilio a una persona en peligro.
La investigación incluye otra denuncia contra uno de los acusados por un presunto intento de agresión sexual en julio de 2025: otra clienta habría sido llevada a la parte trasera de la tienda, donde el investigado habría tratado de besarla por la fuerza.
La abogada de la víctima, Odile Maes, sostiene que los tres conocían lo que ocurría en el local y deben asumir responsabilidades. Los calificó de «depredadores sexuales». La joven declaró ante el tribunal: «Me arrebataron mi dignidad, mi cuerpo, mis amigos, mi familia, mis estudios y muchas
