El equipo médico de la Santa Sede ha confirmado que el pontífice sufre un «adenocarcinoma pulmonar». Durante la intervención quirúrgica practicada este martes en el Policlínico Gemelli de Roma, los cirujanos le han extirpado con éxito «el lóbulo inferior del pulmón derecho», tras lo cual ya descansa en su habitación para iniciar la recuperación.
