La boda de Donald Trump Jr. y Bettina Anderson en Bahamas, presentada como una celebración íntima para unos 50 invitados, habría sido financiada en parte por Umar Kremlev, presidente de la Federación Internacional de Boxeo y empresario ruso cercano al entorno de Putin, según una investigación de ProPublica. Kremlev habría pagado cientos de miles de dólares, incluidos hasta 100.000 dólares por noche por el alquiler de una isla privada y unos 70.000 dólares en fuegos artificiales.
La presencia de Kremlev y de otros invitados rusos apenas apareció en las imágenes públicas de la boda. El portavoz de Trump Jr. no negó la financiación y aseguró que ambos son amigos personales. La investigación pone ahora el foco en las posibles implicaciones de aceptar dinero de un empresario vinculado a Rusia, especialmente por el papel político que Trump Jr. desempeña actualmente en el entorno de su padre.
